miércoles, 8 de marzo de 2017

Comentario Luis Cernuda

Donde habite el olvido:


Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.



Tema:

El tema del texto se basa lógicamente en el olvido. Pero el olvido concebido como muerte, es decir, no esperando una vida mejor, sino desando desaparecer, desando la ausencia, para así evitar el insoportable dolor. El amor es el causante de dicho dolor.

Estructura:

Sin nos fijamos en el inicio y final del poema aparece el verso “donde habite el olvido” por lo tanto estamos ante una estructura circular que empieza igual que acaba. La estructura está basada en la reiteración de respuestas a esa pregunta enumerandolas en distintas estrofas .
En cuanto al contenido del poema podemos diferenciar tres partes:

Una primera desde el verso 1 al 8 que trata el olvido como muerte del amor ( muerte espiritual ), seguidamente desde el verso 9 hasta el 15 comenta un poco el anhelo de que cese su concepción del amor y por último desde el verso 16 al 22 se caracteriza por apelar al deseo de que del amor sólo quede el recuerdo y finalmente consiga la libertad sin estar “atado” a alguien.


Comentario crítico :


Este poema pertenece a Luis Cernuda titulado “Donde habite el olvido” y publicado en 1934. Luis Cernuda nació en Sevilla y fue un importante poeta de la generación del 27 y crítico literario. Sus obras se pueden dividir en cuatro etapas de entre las cuales este poema se encuentra en su segunda donde vivió su etapa de juventud. Se trata de su obra más intimista ya que la escribió tras un desengaño amoroso, y está inspirada en la rima LXVI de Bécquer.

Luis Cernuda nos describe un lugar donde poder poner todas aquellas cosas que deseamos olvidar, todo aquello que nos haya hecho daño a lo largo de nuestra vida para dejar de sufrir por ello.Cernuda desea poner el recuerdo de un amor para así dejar de sufrir por él.

Creo que trata de enseñarnos los sufrimientos que conlleva la propia existencia. Este poema surge del desengaño amoroso del autor hasta el punto de desear la muerte, hace comprender que aun en los momentos en los que el amor nos hace sufrir, seguimos mirando a esa persona que nos causa dolor con buenos ojos.

En mi opinión, el lugar que describe Cernuda es,en cierta manera, ese mundo al que todo el mundo le gustaría viajar siempre y cuando no queramos afrontar los problemas de la vida real, ese lugar donde poderte olvidarte de todo, donde poder llorar a gusto y relajarte en ciertos momentos. El desamor, el desengaño, la crueldad..., son sentimientos que nos cuesta afrontar, y que sólo con el tiempo podremos recomponernos de nuevo, pero mientras tanto, el dolor interior que sufrimos nos hace pensar que es el fin del mundo.

Es cierto y estoy seguro que todos alguna vez ha llegado al punto de querer huir de sus problemas y tratar de olvidarlos para siempre como la mejor solución de todas pero yo aún así creo que el olvido no es la mejor solución de todas sino la más cómoda, pienso que una persona debería afrontar su dolor y dejar que el tiempo haga su parte, pero siempre sin llegar a olvidar ya que a lo largo de nuestra vida seguiremos encontrándonos con problemas, desamores….y el hecho de haberlos afrontados anteriormente será lo que te dé fuerzas para afrontarlo de nuevo y así poder aprender de los errores de cada uno. Para mí esto es simplemente madurar como persona aprendiendo de tus propios errores y problemas y sabiéndolos llevar adelante como un adulto.

En conclusión, los recuerdos, tanto los buenos como los malos, son los que nos forman como personas y los que hacen que seamos de una manera u otra.Y mejor es recordarlos que olvidarlos, para que de esa manera, si algún día nos encontramos de nuevo con una situación semejante podamos saber afrontarla mejor que la vez anterior.


martes, 7 de marzo de 2017

Antología Generación del 27

Como ya hicimos con la poesía de Antonio Machado, en este trimestre seleccionaré varios poemas de los autores andaluces de la Generación del 27, especialmente de Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti y Luis Cernuda, seguidamente desarrollaré una breve antología personal de cada uno de ellos. Espero que os guste mi selección.




Federico García Lorca:

El 5 de junio de 1898 nace Federico García Lorca en Fuente Vaqueros, provincia de Granada, hijo de Federico García Rodríguez y Vicenta Lorca Romero. Fue un poeta, dramaturgo y prosista granadino y miembro de la Generación del 27,  quién tendría una gran influencia en la literatura española del siglo XX.

Sus obras se separa en tres etapas:

De la primera etapa destacan: Poema del cante jondo, que se inscribe dentro de la línea neopopularista de la G. 27 y utiliza varios poemas cortos que pueden leerse como poemas independientes o como fragmentos de uno largo encadenados. Se utiliza el pie quebrado.

En la segunda etapa destacan: Temas típicos como el amor, la muerte… que se ven muy influencias en una de sus obras famosas como lo es el Romancero gitano.

Por último en la tercera etapa destaca : Poeta en Nueva York, el poeta se ahoga en aquel mundo que convierte al hombre en una pieza de un gran engranaje. Con procedimientos claramente surrealistas, Lorca alza el grito en pleno Crack del 29 y su protesta contra aquella colmena inhumana; los negros, en especial, merecen su piedad.


SONETO DE LA DULCE QUEJA

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.
Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.
Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,
no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.



En este poema podemos destacar su primera etapa y me ha llamado mucho la atención dado que es un tema del que estoy seguro que ha todo el mundo le ha pasado como es en el caso del amor, de llegar a la desesperación de si esa persona amada te quiere igual que tú a ella, podemos decir que el poema tiene un tono muy dramático causado por no tener seguro el amor de la persona amada, tiene una obsesión que lo lleva a un terrible sufrimiento al saber lo poco que es para su amor, mientras que él haría todo de todo, hasta humillarse.


ROMANCE DE LA LUNA, LUNA

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.

El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Níno, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,
¡ay cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.



Me ha llamado la atención dado que Federico García Lorca en este romance trata uno de los asuntos más importantes del ser humano, la muerte; en él se habla de la muerte de un niño gitano en una noche de luna llena. Este poema expresa el profundo dolor que causa la muerte de un ser humano, y más aún de un niño, en medio de un mundo de marginación y pena, donde no existe alternativa más optimista que la aceptación del propio destino.


LA AURORA DE NUEVA YORK

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.


La Aurora pertenece a los poemas en verso libre de :"Poeta en Nueva York". Se refleja el mundo neoyorquino y la frustración del poeta ante la deshumanización del ser humano en esta particular ciudad moderna y me ha llamado la atención en la forma en la nos hace entender su periodo de vida en un mundo desequilibrado como el de Nueva York, una ciudad industrial, donde viven solo sentimientos negativos como: muerte, soledad, números, leyes, dinero, etc, ya que si nos fijamos hoy día Estados Unidos es la primera potencia mundial donde a millones de personas le gustaría vivir por eso me gusta mucho ya que podemos comparar la diferencia de ambas épocas , la actual y la de Lorca.



Vicente Aleixandre:

Vicente Pío Marcelino Cirilo Aleixandre y Merlo fue un poeta nacido en Sevilla, pero que vivió en Málaga desde que fue un niño.

Su obra poética presenta varias etapas:

Poesía pura : Predomina el verso corto asonantado y la estética de pura juanramoniana y guilleniana, además de ecos ultraístas y de la poesía clásica española de la Edad de Oro, especialmente Fray Luis de León y Góngora. Destaca
su primer libro, Ámbito.

Poesía surrealista: En los años siguientes, entre 1928 y 1932, se produce un cambio radical en su concepción poética. Inspirado por los precursores del surrealismo, adopta como forma de expresión el poema en prosa (Pasión de la Tierra, de 1935 ) y el verso libre (Espadas como labios, de 1932)

Poesía antropocéntrica: Tras la guerra, su obra cambia, acercándose a las preocupaciones de la poesía social imperante. Desde una posición solidaria, aborda la vida del hombre común, sus sufrimientos e ilusiones. Su estilo se hace más sencillo y accesible. Dos son los libros fundamentales de esta etapa: Historia del corazón, de 1954 y En un vasto dominio, de 1962.

Poesía de vejez: En sus últimos libros, el estilo del poeta vuelve a dar un giro. La experiencia de la vejez y la cercanía de la muerte le llevan de vuelta al irracionalismo juvenil, aunque en una modalidad extremadamente depurada y serena.


LOS BESOS


Sólo eres tú, continua,
graciosa, quien se entrega,
quien hoy me llama. Toma,
toma el calor, la dicha,
la cerrazón de bocas
selladas. Dulcemente
vivimos. Muere, ríndete.
Sólo los besos reinan:
sol tibio y amarillo,
riente, delicado,
que aquí muere, en las bocas
felices, entre nubes
rompientes, entre azules
dichosos, donde brillan
los besos, las delicias
de la tarde, la cima
de este poniente loco,
quietísimo, que vibra
y muere. –Muere, sorbe
la vida. –Besa. –Beso.
¡Oh mundo así dorado!


Este poema perteneciente a su etapa surrealista me gusta dado que dedica todos sus versos a la descripción de un verso perfecto entre dos enamorados. Comienza expresando el sentimiento de deseo, y en su desarrollo describe cómo viven la pasión los enamorados, cae la tarde y el sol se apaga para que los amantes consigan la culminación del beso.


UNIDAD EN ELLA

Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.

Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima, con esa
indescifrable llamada de tus dientes.

Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo.

Deja, deja que mire, teñido del amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida,
deja que mire el hondo clamor de tus entrañas
donde muero y renuncio a vivir para siempre.

Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.

Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo,
como el brillo de un ala,
es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
un crepitar de la luz vengadora,
luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.


Al igual que el poema anterior, éste me llama la atención debido a la sensación de fundirse con el universo que, al hacer el amor, experimenta el poeta. Llega hasta tal extremo de sentir cómo se funde con el propio universo entre besos y caricias. Se puede apreciar perfectamente que quiere perder el sentido de la realidad y que su conciencia quede anulada en la contemplación de ese cuerpo. Toda esta descripción despierta en mí una gran curiosidad por una situación tal y como describe Vicente Aleixandre.


SE QUERÍAN
Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.
Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.


Para mí este poema describe y reproduce lo que sería el amor ideal, que siempre perdurará pase lo que pase en la vida. El poeta expresa el amor que sienten dos personas, y como lo sienten durante todos los momentos de la vida, comparándolo con los sucesos que van ocurriendo a lo largo de ella. Se puede apreciar que es un amor de verdad donde ambos se aman en todos los momentos del día y en la forma en la que se quieren tanto, para ello Aleixandre se ayuda de la naturaleza como el cielo, el mar….



Rafael Alberti:

Nació en el puerto de Santa María, Cádiz, en el 16 de diciembre de 1902, en el seno de una familia burguesa y católica, fue el último representante de la generación del 27 y fue hasta su desaparición memoria viva de la literatura y las letras hispanas.
Alberti dedicó los 93 años de su vida a la creación poética, aunque su primera pasión fue la pintura, pero a principios de los años 20, comenzó a escribir poemas.

En la poesía de Rafael Alberti se distinguen cuatro etapas fundamentales:


Poesía Neopopulista(1922-1927): es una poesía cercana a los cancioneros tradicionales y al folclore andaluz.

Poesía Vanguardista(1927-1929): esta etapa rompe con el lenguaje poético tradicional y adopta un estilo próximo al surrealismo.

Poesía Social(1930-1939): cultiva una poesía con una intención propagandística.

Poesía de exilio(a partir de 1939): en sus obras destaca la nostalgia de la tierra, la sátira política o los recuerdos.


NOCTURNO


Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia,
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en las médulas arde continua la venganza,
las palabras entonces no sirves: son palabras.

Balas, balas.

Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas.
¡Qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!

Balas, balas.

Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible, y calla.

Balas, balas.

Siento esta noche heridas de muerte las palabras.


Es un tema que verdaderamente me impacta ya que no he vivido una época de guerra y nose cual es la sensación de saber que hoy estás vivo pero mañana no sabes que te espera. Rafael Alberti refleja el evidente estado de desolación de un poeta que vio cómo los fusiles, los cañones y las bombas sustituyeron a los debates, los discursos, los libros..., porque como dice el poeta, en los momentos en que sólo existe violencia, odio y asesinatos las palabras están "heridas de muerte".


EL MAR LA MAR

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños la marejada
me tira del corazón;
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá?
Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera;
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!

Me llamó la atención mucho este poema ya que en cierta manera Rafael Alberti y yo reconocemos la esencia del mar como un símbolo de tranquilidad, algo de lo que echar de menos cuando vives en la ciudad y que deseas en todo momento volver a sentirlo y oírlo. Es cierto que Rafael tuvo una infancia ligada a un pueblo marinero donde vivía y que siempre reclamaba a su padre que volviesen ya que era donde se verdaderamente se siente bien, sin embargo, para mí significa la tranquilidad después de todo un año de esfuerzos y el lugar donde pienso cada vez que necesito paz para relajarme.


AMARANTA


Rubios, pulidos senos de Amaranta,

por una lengua de lebrel limados.

Pórticos de limones, desviados por el canal

que asciende a tu garganta.

Rojo, un puente de rizos se adelanta e

incendia tus marfiles ondulados.

Muerde, heridor, tus dientes desangrados,

y corvo, en vilo, al viento te levanta.

La soledad, dormida en la espesura,

calza su pie de céfiro y desciende

del olmo alto al mar de la llanura.

Su cuerpo en sombra, oscuro, se le enciende,

y gladiadora, como un ascua impura,

entre Amaranta y su amador se tiende.


Igual que hoy día se mantiene constantemente un canon de belleza el cual se va moldeando con el paso de los años y es esto lo que me llama la atención que se sigue buscando la perfección en una mujer o en un hombre y los rasgos que los hacen los mejores sobre los demás.



Luis Cernuda:

Luis Cernuda nació en Sevilla el 21 de septiembre de 1902 y murió en México el 4 de noviembre de 1963. Con 9 años empieza a leer poesía y a interesarse por ella, incluso escribe ya sus primeros versos.

La poesía de Cernuda tiene cuatro etapas: los años de aprendizaje, la juventud, la madurez y el comienzo de su vejez.


En la etapa de aprendizaje intenta imitar a los clásicos siendo el tema principal el amor.


Su etapa de juventud se caracteriza por la defensa de su homosexualidad y está muy influenciada por el surrealismo francés.


En su etapa de madurez influye mucho la Guerra Civil española y los recuerdos que tiene de su tierra, Sevilla. También tiene una influencia considerable la lírica inglesa.


Finalmente en su etapa del exilio a México se puede observar el cambio en sus obras ya que emplea un estilo es más directo.


TIERRA NATIVA

Tierra nativa

Es la luz misma, la que abrió mis ojos

Toda ligera y tibia como un sueño,
Sosegada en colores delicados
Sobre las formas puras de las cosas.

El encanto de aquella tierra llana,

Extendida como una mano abierta,
Adonde el limonero encima de la fuente
Suspendía su fruto entre el ramaje.

El muro viejo en cuya barda abría
A la tarde su flor la enredadera,
Y al cual la golondrina en el verano
Tornaba siempre hacia su antiguo nido.

El susurro del agua alimentando,
Con su música insomne el silencio,
Los sueños que la vida aún no corrompe,
El futuro que espera como página blanca.

Todo vuelve otra vez vivo a la mente,
Irreparable ya con el andar del tiempo,
Y su recuerdo ahora me traspasa
El pecho tal puñal fino y seguro.

Raíz del tronco verde, ¿quién la arranca?
Aquel amor primero, ¿quién lo vence?
Tu sueño y tu recuerdo, ¿quién lo olvida,
Tierra nativa, más mía cuanto más lejana?



La guerra del 36 obligó a Cernuda a exiliarse en Gran Bretaña primero y Estados Unidos y México después, donde falleció. Es por ello que este poema me gusta y me emociona donde Luis Cernuda en apenas unos versos muestra la nostalgia y el recuerdo de la tierra perdida ya que no se trata solamente del paisaje, de fuentes, montañas, llanuras o limoneros. También están la experiencia vivida, los amores, la familia, los amigos y tantas cosas que forman la biografía sentimental de una persona, algo de lo que verdaderamente ni yo ni muchos otros podríamos soportar.


NO ES EL AMOR QUIEN MUERE

No es el amor quien muere,
Somos nosotros mismos.

Inocencia primera
Abolida en deseo,
Olvido de sí mismo en otro olvido,
Ramas entrelazadas,
¿Por qué vivir si desapareceréis un día?

Sólo vive quien mira
Siempre ante sí los ojos de su aurora,
Sólo vive quien besa
Aquel cuerpo de ángel que el amor levantara.

Fantasmas de la pena,
A lo lejos, los otros,

Los que ese amor perdieron,
Como un recuerdo en sueños,
Recorriendo las tumbas
Otro vacío estrechan.

Por allá van y gimen,
Muertos en pie, vida tras de la piedra,
Golpeando impotencia,
Arañando la sombra
Con inútil ternura.

No, no es el amor quien muere.


Tras leer varios poemas me llama la atención lo que el amor significa para Luis Cernuda, es decir, desarrolla el tema amoroso con una fuerte conexión con el tema de la muerte y del sentido de la vida. Él afirma que el hombre sin amor no vive verdaderamente y que los que viven son solo los que aman y son amados, todos los otros están muertos, “fantasmas de la pena”.


SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR LO QUE AMA


Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
Como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejando sólo la verdad de su amor,
La verdad de sí mismo,
Que no se llama gloria, fortuna o ambición,
Sino amor o deseo,
Yo sería aquél que imaginaba;
Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
Proclama ante los hombres la verdad ignorada,
La verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
Cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
Alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina,
Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
Y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
Como leños perdidos que el mar anega o levanta
Libremente, con la libertad del amor,
La única libertad que me exalta,´
La única libertad porque muero.

Tú justificas mi existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.



Por último Me gustaría comentar este poema debido que al igual que hoy es un tema que afecta a gran cantidad de personas que se sienten oprimidas por los pensamientos de los demás, temerosos del rechazo que puede llegar a tener su forma de pensar y de querer. El autor quiere proclamar su amor delante de todos, pero si lo hiciese la gente no lo aceptaría. Cernuda vive en una situación paradójica, por un lado no es libre para declarar su amor y por otro lado el amor es lo que lo hace sentirse libre.
Sinceramente es algo que veo absurdo que igual que existe libertad de expresión, porque no puede haber libertad de amor, todo somos iguales pero con gustos diferentes y eso no tiene nada de malo. Por suerte hoy día ese miedo se ha reducido y un mayor número de víctimas que sufren este miedo salen a la luz pero a mi pesar no es suficiente incluso muchos llegan al suicidio y es algo bastante serio que debería tratarse y todo esto solo por querer a una persona de sexo opuesto no tiene sentido.

viernes, 3 de marzo de 2017

Generación del 27

Generación del 27

Pero la mayoría coincide en hablar de la Generación del 27, ya que en este año se celebró el 300 aniversario de la muerte del poeta Góngora, y este aniversario fue como el punto de partida del credo político de este grupo de poetas. La designación de “generación de la dictadura”, en alusión a la dictadura del general Primo de Rivera (1923-1930) durante el reinado de Alfonso XIII, no es correcta, ya que en el fondo no se trata de una generación politizada.

En 1927, al cumplirse el tricentenario de la muerte de Luis de Góngora, Gerardo Diego y Rafael Alberti convocan el acto conmemorativo. Estuvieron presentes Salvador Dalí y José María Hinojosa, en sustitución de Dámaso Alonso, entre otros. Así nació la generación del 27, en la que coexisten diversas tendencias, desde los que recuperan los hallazgos más interesantes del ultraísmo y del surrealismo hasta los que crean una poesía más pura (dado el influjo de Góngora y ciertos principios de Juan Ramón Jiménez) o buscan un contacto con la lírica tradicional y popular.

Los dos grandes mentores de la Generación del 27 fueron el poeta Juan Ramón Jiménez, tan admirado en lo poético como criticado, e incluso despreciado, en lo personal, y el filósofo José Ortega y Gasset que influirá en los poetas con obras como La Deshumanización del Arte, ensayo que será libro de cabecera de toda la vanguardia española. Algunos de los autores del 27 publicarán en la Revista de Occidente, de la que Ortega era director.

En cierta medida como oposición al hispanismo algo cerrado de los autores del 98, los jóvenes del 27 son cosmopolitas: viajan como lectores a universidades extranjeras

Es una Generación lírica

No forman los autores de esta generación un grupo compacto con una ideología propia, como los hombres del 98. Su tema es la renovación de la lírica. Aunque muchos de ellos, los que sobrevivieron a la Guerra Civil (1936-1939), se marcharon al exilio o se afiliaron a ideología políticas, los años anteriores a la guerra los tuvo unidos a todos en un afán de renovación poética.

La Generación del 27 se caracteriza al comienzo por su intento de buscar el arte por el arte, el arte deshumanizado, quizá por oposición a espíritu de la Generación del 98. Muestra esta generación, en un principio, cierta intención de seguir las tendencias modernistas, o más bien vanguardistas, pero la temática nacional de la Generación del 98 se irá infiltrando cada vez más.

Esta generación toma a Juan Ramón Jiménez (1881-1958) no como maestro, pero sí como ejemplo digno de interés. El 300 aniversario de la muerte de Luis de Góngora celebró a este poeta barroco como el artista de la forma y el descubridor de la metáfora brillante. Góngora influirá mucho en el grupo del 27, cuyos representantes fueron dejando el verso libre y volviendo a la forma de estrofas, como es el caso de Alberti y Guillén.

A partir de 1930, se nota un cambio de dirección en esta orientación neomodernista: un apartamiento progresivo de la dirección deshumanizada y una búsqueda del calor humano en la poesía. A partir de esta fecha, cada poeta sigue sus sentimientos personales, lo que da la impresión de que cada poeta sigue un camino estético distinto, por eso es muy difícil agrupar a esta generación bajo una misma temática.


La mayoría de los representantes de esta generación, comprometidos con la II República (1930-1936), tuvieron que escoger el exilio al sobrevenir la Guerra Civil (1936-1939), otros, como Lorca, fueron víctimas de la contienda fratricida.
Paralelos a la Generación del 98, los movimientos vanguardistas buscaban restablecer lo auténticamente lírico y salvar la poesía: el ultraísmo, el creacionismo, el surrealismo, el dadaísmo, el cubismo y el futurismo.


Argumentos a favor de la Generación del 27

El periodo literario que nos ocupa no sólo es conocido como Generación del 27, sino que también se contemplan varias designaciones  como “Generación de Lorca”, “los nietos del 98”, “Generación de 1925…” e incluso “Generación de la dictadura”, concepto que despierta especial interés porque en el fondo no fue una generación politizada.

En cierta medida, como oposición al hispanismo algo cerrado de los autores el 98, los jóvenes del 27 eran cosmopolitas: viajaron como lectores a universidades extranjeras (Salinas y Guillén a París, Dámaso a diversos puntos de Alemania, Inglaterra y EEUU, Gerardo Diego a Francia, Prados a Suiza…)

Antepusieron la faceta artística de la poesía a las alusiones políticas. Aunque muchos de ellos, los que sobrevivieron a la Guerra Civil (1936-1939), se marcharon al exilio o se afiliaron a ideologías políticas, los años anteriores a la Guerra los tuvo unidos a todos en un afán de renovación poética.

Toda esta generación bebe de las nuevas tendencias europeas, sobre todo del ultraísmo. (Movimientos de vanguardia).

RECURSO: Deshumanización del arte, Ortega y Gasset.

RECURSO: Pinturas de Pablo Picasso. Sin olvidar que Picasso representa el arte abstracto, también fue el pintor del Guernica. Cosa parecida tenemos con la evolución de la Generación del 27.


CONCLUSIÓN

La forma de enfocar la crisis con estos pensamientos era contradictorio a la Generación del 98 y al modernismo, ya que la forma de enfocar la crisis actual con las ideas de estos poetas o figuras de este movimiento es muy amplia, si en la Generación del 98, planteamos soluciones desde el punto de vista de pensadores que comparten sus ideologías, a pesar de ser apolíticos, en este caso nos enfrentamos a la crisis con unos pensamientos muy heterogéneos y eso es lo que realmente haría que hubiese mucha más opinión y puntos de vista en la busca de soluciones. Además, hay que buscar apoyo y encontrar conocimientos más allá de tus fronteras, es así como se ve claro el ultraísmo, que reflejado en la actualidad, no con arte sino de manera social o política sería básicamente observando legislaciones de otros países, ayudándoles y de este modo recibir su ayuda, quizás la solución a esta crisis no dependa de nosotros mismos, y haya que depender de otros con un mayor potencial económico para que nos den su mano, siempre y cuando nosotros les otroguemos algo a cambio.


CUANDO ALGO NO FUNCIONA A VECES ES MEJOR INTRODUCIR UN CAMBIO RADICAL QUE EMPEÑARSE EN REPARAR ALGO QUE PROBABLEMENTE VOLVERÁ A ROMPERSE CON FACILIDAD.

Generación del 98

Generación del 98

En 1898 se da un conflicto bélico entre Estados Unidos y España que se originó por la lucha de la independencia cubana y por los intereses económicos de Estados Unidos en la isla. Finalizó con la independencia de Cuba, Puerto Rico y Filipinas del dominio español.

Las noticias de la Independencia de gran parte del imperio colonial español en América se recibieron en España con indiferencia a principios del siglo XIX, pero con la pérdida de estos territorios tuvo un gran impacto en la conciencia española y se convirtió en un momento definitorio en la historia y cultura española en el siglo XX.

Esta situación generó el surgimiento de una generación de intelectuales que se preguntaron sobre la verdadera identidad, carácter y destino de su país. La guerra de Cuba fue el último acto de heroísmo imperial español. Con la pérdida de esta guerra se dieron motivos a los “regeneracionistas” y a los intelectuales liberales para atacar la política y poner de manifiesto el “engaño político en que vivía España”.

La derrota colonial fue el punto de partida para que un grupo de intelectuales impulsase un cambio de rumbo en la política nacional y en la mentalidad popular y se reclamaba una radical reforma sociopolítica a todos los niveles.

A finales del siglo XIX y principios del XX la sociedad española vivió una grave crisis y estaba inmersa en una gran depresión económica y social. El país tenía una administración ineficaz y corrupta, y el Parlamento no representaba a la ciudadanía.

A raíz de esta situación apareció un grupo de la clase media que quería presentar alternativas al estancamiento político y cultural proponiendo una “regeneración” nacional a nivel económico, político y social.

Los regeneracionistas se limitaban a apuntar remedios de tipo social, jurídico y económico mientras que los literatos de la generación del 98 representaban un amplio movimiento ideológico de renovación cultural y estética. Se busca una renovación espiritual de España, pero sin olvidar la importancia de una renovación social, teniendo en cuenta que los literatos son apolíticos.

Entre los autores destacaron :
Miguel de Unamuno y Jugo (1864-1936)
José Martínez Ruiz (1873-1967), alias Azorín ( creador del nombre de Generación del 98 )
Ramiro de Maeztu (1875-1936)
Pío Baroja y Nessi (1872-1956)
Antonio Machado y Ruiz (1875-1939)
Los cuales coincidían con tendencias ideológicas y estéticas semejantes. Rechazan el ambiente y las ideas tradicionales y buscan un nuevo estilo e ideal de vida, una imagen de España puramente personal y más intimista, no dependiente de la grandeza exterior, como en tiempos imperiales. Esta postura intimista les llevará a crear grandes obras literarias, pero también a chocar con la realidad socio-política de su época.

El odio por la tradición española los llevó a desarrollar 3 caminos para alcanzar la esencia auténtica de España :
 El paisaje de Castilla como símbolo plástico.
La historia interior de España, distinta a la España imperial.
La literatura española auténtica.

Al principio, la actitud política de los hombres del 98 era sólo un grito de rebeldía y de protesta contra la situación socio-política del país. La solución que se ofrecía era la de los “regeneracionistas”: reconstrucción interior del país, culturización y elevación del nivel socio-económico y europeización, reorganización de la cultura, de la agricultura y de la vida social del país. Su interés se concentraba en superar la etapa iniciada por Felipe II que se había cerrado a Europa con la Contrarreforma.

Pero de pronto, se dio un cambio de rumbo: la reorganización material de España y la europeización les parecieron remedios parciales para el mal nacional. Así comienzan a ver en el “espíritu europeo” el mal del materialismo y del racionalismo. El espiritualismo, antimaterialismo y antirracionalismo les llevó a comparar los valores espirituales españoles con los europeos.

El afán será buscar los valores propios españoles, los valores auténticos, los valores espirituales que distinguen a España de las demás naciones. Se busca la identidad que todavía no ha salido a la luz y Unamuno defiende que el pueblo necesita tener un sentimiento y un ideal propio de la vida y su valor.

Muchas de estas ideas serán asumidas por Primo de Rivera y todos los miembros del 98 excepto Pío Baroja evolucionaron hacia una extrema derecha o a un conservadurismo tradicional, aunque en el fondo siguieran siendo apolíticos.




Argumentos a favor del 98

A pesar de que en sus inicios no era un grupo especialmente politizado, tras el desastre de 1898 se agudizó la repulsa hacia todo aquello que lo había hecho posible y la exigencia de un cambio rotundo de la vida española. Pero mientras los “regeneracionistas” se limitaban a apuntar remedios de tipo social, jurídico y económico, los literatos de la Generación del 98 representaban un amplio movimiento ideológico de renovación cultural y estética.

Comienzan a ver en el espíritu europeo el mal del materialismo y del racionalismo. Su espiritualismo, antimaterialismo y antirracionalismo les llevó a acentuar los valores espirituales patrios frente a los europeos. HAY QUE IBERIZAR EUROPA. Clamará Miguel de Unamuno.

Los autores del 98 se preocuparon mucho más por la situación política de España, y formaron un grupo compacto con una ideología propia, evolucionando casi todos hacia posturas más conservadoras.

RECURSO: El pintor expresionista español José Gutiérrez Solana fue uno de los representantes de la Generación del 98, caracterizado por la religión y el tradicionalismo. Dedica muchas de sus obras a la estética que encierran las procesiones, la religiosidad popular y la fuerza que irradian estas costumbres españolas.

RECURSO: La obra Alma Castellana de Azorín, la cual expresa la necesidad y el deseo de volver a tener la grandeza social que se tuvo en El Siglo de Oro.

QUISIERON IDENTIFICAR LOS VALORES PROPIOS DE LA CULTURA ESPAÑOLA Y POTENCIARLOS PARA DEVOLVER EL ESPLENDOR AL PAÍS


CONCLUSIÓN

En conclusión, afrontar una crisis del modo en el cual pensaban los escritores y poetas de la Generación del 98 podría parecer una contraposición con el avance que se estaba consiguiendo con el avance del liberalismo en Europa, pero realmente lo que hizo grande a España, fue una ideología política y social más conservadora, con la que gracias a ella España era el imperio en el cual nunca se ponía el Sol.
Es por ello, que quizás actualmente, pleno siglo XXI, algunas medidas que propusieron estos pensadores o al menos acudieron a su duda, quedan totalmente negadas frente a la gran represión que se daría contra las bases de la sociedad, pero un modelo más asequible, podría ser útil… nadie habla de extrema derecha, pero sí eso de mirar un poco más antes por ti mismo, que por el de al lado, quizás, para poder subsanar esta crisis económica hay que facilitar más al español que al de fuera, centrarse dentro de nuestras fronteras, así hacen algunos países como UK, y su situación mejora diariamente. No hay más que decir, si de verdad queremos salir del agujero, primero habrá que centrarse en España, la diplomacia es algo secundario en estos momentos.