miércoles, 8 de marzo de 2017

Comentario Luis Cernuda

Donde habite el olvido:


Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.



Tema:

El tema del texto se basa lógicamente en el olvido. Pero el olvido concebido como muerte, es decir, no esperando una vida mejor, sino desando desaparecer, desando la ausencia, para así evitar el insoportable dolor. El amor es el causante de dicho dolor.

Estructura:

Sin nos fijamos en el inicio y final del poema aparece el verso “donde habite el olvido” por lo tanto estamos ante una estructura circular que empieza igual que acaba. La estructura está basada en la reiteración de respuestas a esa pregunta enumerandolas en distintas estrofas .
En cuanto al contenido del poema podemos diferenciar tres partes:

Una primera desde el verso 1 al 8 que trata el olvido como muerte del amor ( muerte espiritual ), seguidamente desde el verso 9 hasta el 15 comenta un poco el anhelo de que cese su concepción del amor y por último desde el verso 16 al 22 se caracteriza por apelar al deseo de que del amor sólo quede el recuerdo y finalmente consiga la libertad sin estar “atado” a alguien.


Comentario crítico :


Este poema pertenece a Luis Cernuda titulado “Donde habite el olvido” y publicado en 1934. Luis Cernuda nació en Sevilla y fue un importante poeta de la generación del 27 y crítico literario. Sus obras se pueden dividir en cuatro etapas de entre las cuales este poema se encuentra en su segunda donde vivió su etapa de juventud. Se trata de su obra más intimista ya que la escribió tras un desengaño amoroso, y está inspirada en la rima LXVI de Bécquer.

Luis Cernuda nos describe un lugar donde poder poner todas aquellas cosas que deseamos olvidar, todo aquello que nos haya hecho daño a lo largo de nuestra vida para dejar de sufrir por ello.Cernuda desea poner el recuerdo de un amor para así dejar de sufrir por él.

Creo que trata de enseñarnos los sufrimientos que conlleva la propia existencia. Este poema surge del desengaño amoroso del autor hasta el punto de desear la muerte, hace comprender que aun en los momentos en los que el amor nos hace sufrir, seguimos mirando a esa persona que nos causa dolor con buenos ojos.

En mi opinión, el lugar que describe Cernuda es,en cierta manera, ese mundo al que todo el mundo le gustaría viajar siempre y cuando no queramos afrontar los problemas de la vida real, ese lugar donde poderte olvidarte de todo, donde poder llorar a gusto y relajarte en ciertos momentos. El desamor, el desengaño, la crueldad..., son sentimientos que nos cuesta afrontar, y que sólo con el tiempo podremos recomponernos de nuevo, pero mientras tanto, el dolor interior que sufrimos nos hace pensar que es el fin del mundo.

Es cierto y estoy seguro que todos alguna vez ha llegado al punto de querer huir de sus problemas y tratar de olvidarlos para siempre como la mejor solución de todas pero yo aún así creo que el olvido no es la mejor solución de todas sino la más cómoda, pienso que una persona debería afrontar su dolor y dejar que el tiempo haga su parte, pero siempre sin llegar a olvidar ya que a lo largo de nuestra vida seguiremos encontrándonos con problemas, desamores….y el hecho de haberlos afrontados anteriormente será lo que te dé fuerzas para afrontarlo de nuevo y así poder aprender de los errores de cada uno. Para mí esto es simplemente madurar como persona aprendiendo de tus propios errores y problemas y sabiéndolos llevar adelante como un adulto.

En conclusión, los recuerdos, tanto los buenos como los malos, son los que nos forman como personas y los que hacen que seamos de una manera u otra.Y mejor es recordarlos que olvidarlos, para que de esa manera, si algún día nos encontramos de nuevo con una situación semejante podamos saber afrontarla mejor que la vez anterior.


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